Messi, Cristiano y sus problemas con Hacienda

Los famosos siempre están en la mirilla de toda la sociedad. Cualquier cosa que está relacionada con ellos adquiere de pronto una importancia de lo más grande para buena parte de los ciudadanos y ese es el motivo por el cual son esos famosos y famosas los primeros interesados en que todas las noticias que se publican sobre ellos en diferentes medios de comunicación y redes sociales sean lo mejores posible. De lo contrario, pueden encontrarse con un repentino y más que justificado rechazo por parte de la sociedad.

Por desgracia para muchos y muchas famosas, las noticias que corren por la red y en la prensa tradicional no son todo lo buenas que deberían en los tiempos que corren. De un tiempo a esta parte se han multiplicado los casos de fraudes a Hacienda, por poner solo un ejemplo. Esta es una noticia de la suficiente envergadura para que salgan en la portada de los principales diarios del país. Además, este tipo de informaciones suele ir acompañada, sobre todo en lo que a política se refiere, de alguna que otra dimisión o destitución en un cargo público. Lógico y normal.

Pero no es la política el asunto que va a centrar este artículo. Lo es otra de las grandes aficiones de los españoles: el fútbol. Y es que han sido varios los casos de futbolistas de primera talla mundial que han jugado o juegan en España y que han tenido sus problemas con Hacienda. El primer caso del que podemos hablar es de un Cristiano Ronaldo que, según publicó el diario Marca, defraudó un total de 15 millones de euros al erario público en un caso en el que, además, Hacienda también vio indicios de delito.

Pero el exjugador del Real Madrid no ha sido la única figura de talla mundial que se ha visto salpicado por esto. Leo Messi, para muchos considerado como el mejor jugador del mundo, también ha tenido problemas con Hacienda. Según publicó el diario El País, el argentino fue condenado a 21 meses de cárcel por un presunto fraude fiscal, algo que le ha restado seguidores y que ha llevado a su vida preocupaciones que van más allá del fútbol. Preocupaciones que, por otra parte, le seguirán acompañando durante los próximos años.

Los presuntos delitos fiscales de Messi y Cristiano Ronaldo han puesto en entredicho la limpieza del mundo del fútbol. En opinión de los profesionales de Trámites Fáciles Santander, esto es algo que es bastante habitual en el fútbol de élite y lo cual es un problema de primer calado para nuestra sociedad por el volumen de dinero que se mueve entre unas entidades (las que están a nombre de los propios futbolistas) que están compuestas apenas por un puñado de personas cercanas a los futbolistas.

Sin excusas

Normalmente, el propio futbolista manifiesta ser ajeno a la evasión de impuestos de la que se le acusa. Hay que decir que en ocasiones esa declaración puede llegar a ser cierta a pesar de que la mayoría de gente opine o crea lo contrario. El motivo es que es bastante posible que una o varias de las personas que trabajan en la sociedad del futbolista busque obtener algún tipo de beneficio a espaldas de éste. Aunque lo cierto es que no debería haber ningún tipo de excusas que exima de la culpa y la consecuente multa o pena de prisión para el propio jugador.

Este, que es un problema cada vez más habitual en el mundo del fútbol, es algo que sucede en varios países pero que en España se ha convertido en poco menos que una epidemia. Los futbolistas que realmente están apostando por hacer las cosas bien y evitar este tipo de problemas están apostando por confiar en gestorías y abogados competentes y a los que se les pide cuenta reiteradas veces de su trabajo y los movimientos que ejecutan. Este, que no es tan habitual, debería ser el ejemplo que siguieran los famosos que marcan tendencia.

Los futbolistas son personajes públicos cuyas acciones tienen un tremendo impacto en la sociedad. Es por ello por lo que es imprescindible que su comportamiento sea ejemplar y que nada de lo que hagan pueda ser considerado como un mal comportamiento o delito. De lo contrario, de una manera o de otra se está alentando al resto de la gente a hacer exactamente lo mismo que hacen ellos. Y eso no es lo que queremos. O no es eso, al menos, lo recomendable para la buena salud de nuestro país.