Una solución interesante

Ser padres es toda una aventura, aunque nadie dijo que fuera fácil. Nuestro hijo al principio era normal, aunque sí que es cierto que algo rebelde cuando no se la daba el pecho o no se hacía lo que él quería. Al fin y al cabo, son los instintos de los primeros meses.

Según fueron pasando los meses y los primeros años vimos como todo lo que fuera aprender a leer o escribir le daba cierto rechazo. En ese momento es cuando te planteas cómo hacer para que tu niño no rechace este tipo de actividades tan importantes para su crecimiento y que incluso otros niños adoran.

En su caso se ponía de mala leche y lo único que conseguía era terminar enloqueciéndonos a los papas o los abuelos. La solución a todo esto no la sabíamos y en el colegio tampoco terminaban de decidirse porque hacer.

Una buena amiga que vive en Málaga es pedagoga y nos recomendó unos libros de edicionesaljibe. Teníamos la verdad pocas esperanzas en que fueran a servirnos de ayuda, por lo que los recogimos de correos más casi por compromiso que por confianza en que unos libros fueran a cambiar el comportamiento del niño.

El caso es que, de forma gradual, en pocas semanas notamos un cambio ciertamente sorprendente. Comenzó a buscar “sus libros” como el los llama y a no parar de dibujar e incluso querer leer, algo por lo que nunca había demostrado curiosidad.

Tuvimos que rendirnos ante la evidencia y agradecer a nuestra amiga dichos libros, los cuales se puede decir que obraron el milagro. Visto el éxito que tuvieron los libros de esta editorial, hemos seguido comprando más libros cada dos o tres meses del catálogo para niños y alguno muy interesante de pedagogía para adultos y así poder saber más secretos de la educación de los más pequeños.

Estamos todos de acuerdo, en que muchas veces educar a un niño parece una aventura a ciegas, aunque hoy en día, en ciertos temas, contamos con la ayuda de Internet que bien con “San Google” o WhatsApp termina uno enterándose de soluciones mágicas.

Nosotros lo que buscábamos era que el nene comenzara a interesarse por leer, escribir y dibujar, pero realmente veíamos complicado ante tanta negativa por su parte. Ahora parece que el realizar estas actividades le ha ayudado mucho a la hora de relacionarse con otros niños, ya que era algo retraído e individualista.

El cerebro humano es complejo y los niños viven en su propia realidad. Como dice un médico de mi familia, nunca se sabe que pequeños detonantes pueden ser positivos para un pequeño o tener un efecto funesto en su comportamiento. Por propia experiencia, creo que hay que intentar seguir los consejos buenos y cuando se duda, seguir a tu instinto maternal o paternal.

¿Cómo podemos incentivar los padres a los hijos para que lean en casa?

Este consejo nos lo dio mi amiga:  todo depende de cómo lo hagamos. Lo más recomendable es hacerlo de forma relajada y discreta durante una pequeña parte del día. Debes compartir algo de lo que estés leyendo. Tienes que leer en voz alta alguna parte que sea interesante o divertida del libro que estés leyendo.

Por ejemplo, puede servir para atrapar la atención de tu hijo, el típico libro de adivinanzas para los más pequeños. Incluso, de no tener nada más a mano vale un artículo entretenido del periódico.

Debes demostrarla como lo disfrutas, haciéndolo breve y sencillo. No hay que ser demasiado severo en este tipo de actividad, sobre todo si tu hijo está algo desmotivado en el colegio. Los niños que han perdido la motivación para leer, necesitan volver a este mundo leyendo material que realmente les parezca interesante.

Lo mejor es que hasta que tu niño pueda disociar lo que hace en la escuela, el acto de leer debe ser un acto de placer. Compra materiales adecuados para la edad de tu hijo e interesantes para leer y no te olvides de compartir algunos de los fragmentos más divertidos. Algo particularmente interesante es que, si a tu hijo le gusta una película, le lleves el libro.

No existe una receta mágica, pero a nosotros desde luego que nos ha funcionado ¿y tú vas a probarlo?