Nos han cambiado a Bridget Jones

Llevan ya casi un mes en televisión avasallándonos con el tráiler de la última película de Bridget Jones y yo, cada vez que lo veo, en lo único en lo que pienso pensar es en la cara de la protagonista Renée Zellweger ¿pero qué narices se hizo esta mujer para cambiar tanto de aspecto? De verdad que me gustaría saberlo porque no lo tengo muy claro.

Obviamente eso me lleva a pensar en todo ese mundo del famoseo y en las barbaridades que se hacen algunos y algunas para disimular arrugas y estilizar su figura. Pero no me malinterpretéis, que yo no estoy ni en contra de la cirugía estética ni en contra de los tratamientos (de hecho soy asidua a este centro de estética en Salamanca), lo único que digo es que una cosa es querer sentirnos bien por dentro y por fuera y otra muy diferente es querer aparentar 15 años cuando tienes 60 porque, queridos lectores y lectoras, eso es imposible.

Ni el mejor cirujano del mundo podría obrar tal milagro y somerterse a una operación tras otra, sin control ni raciocinio, lo único que provoca es acabar pareciéndose un poco más a la momia de Tutankamon o a Marujita Díaz que por muy maravillosa que fuera se pasó tres pueblos con el bisturí.

Una de las que más se ha pasado en este tema, al menos en mi opinión, es la cinematográfica Meg Ryan. La actriz pasó de tener una cara angelical con pinta de envejecer tiernamente a parecerse a una copia barata de su propio rostro fabricado con colágeno y silicona. Es como si le hubieran bajado las fauces a los bull dog y estirado los ojos lo que creo, además, que es un error porque las arruguitas que se le hacían en los ojos al sonreír (patas de gallo para el resto de las mortales) me parecían realmente graciosas. Pero ¿cuáles han sido los cambios más drásticos en los que el bisturí sí ha hecho un buen trabajo?

Los cambios de aspecto más evidentes

Pues por un lado tenemos a Cristiano Ronaldo que, además de arreglarse toda la dentadura, alguna ayudita más ha tenido seguro. Tom Cruise parece que también ha acertado con su médico cirujano porque debe de llevar unas cuatro o cinco operaciones y cada día está más guapo, no como otros y otras… En mi opinión la clave es ser discreto con los cambios, muy discreto. Lady Gaga, que sepamos, sólo se ha retocado la nariz y aunque soy de las que piensa que antes ya la tenía bien, he de reconocer que ahora está mucho más mona y tiene un aspecto muy natural. ¡Y otro 10 para el cirujano de Nicole Kidman! Sé que muchos soin de la opinión de que ya se está pasando con tanto retoque pero yo creo que por ahora, lo que se ha hecho, no le queda na mal aunque también creo que como no pare pronto se pasará de la raya como le ha ocurrido a Meg Ryan pero eso aún está por llegar.

Sea como sea lo que no tiene ningún sentido es que te pongas a ver la primera película de “El Diario de Bridget Jones” y luego pongas esta última y parezca que hayan cambiado a la actriz, eso es tan ridículo como querer ver una serie de televisión diez años después y pretender que los actores tengan hoy en día el mismo aspecto.