Los famosos también se apuntan a lucir una sonrisa perfecta

Con la idea de poder lucir una sonrisa bonita, luminosa o espectacular nos encontramos con que la gran mayoría de los adolescentes de nuestro país, y no tan adolescentes, están pasando o han pasado por el ortodoncista para revisar su boca, lo cual es genial pues una revisión y visita al especialista en el cuidado de nuestra boca siempre es necesaria, y de paso colocar en el caso de presentar una mala alineación de la dentadura, un aparato dental o brackets con el fin de conseguir corregir la posición. En clínicas como el Centro de Odontología Avanzada ZM en Toledo y Argés, sus más de 25 años de esfuerzo y experiencia en el sector dental, lo convierten en un centro de confianza y vanguardia que con la mejor tecnología existente en el mercado ofrecen a cada uno de sus clientes un servicio personalizado, un diagnóstico preciso, una garantía en sus prótesis dentales, un tratamiento gratis que incluye revisión, limpieza bucal y radiografía digital, así como facilidades pago, con dieciocho meses sin intereses y hasta cinco años de financiación.

Muchos son los famosos de todos los ámbitos que han recurrido a los brackets para poder corregir de una forma más o menos discreta sus imperfecciones dentales y de este modo poder lucir al mismo tiempo una sonrisa radiante y perfecta, como por ejemplo nuestra reina Letizia, el futbolista portugués y máximo goleador del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, los actores Tom Cruise, George Clooney, Demi Moore o la cantante Madonna, que utilizó un aparato dental de oro, bastante llamativo y menos tradicional, para corregir sus imperfecciones.

Tras estos ejemplos que os hemos mencionado, ¿cuáles son los principales motivos para realizar una ortodoncia en edad adulta?

  • Principalmente se trata de un problema estético y puede tratarse de personas que no pudieron tratarse en su adolescencia o juventud, por no detectar el problema a tiempo o por falta de medios económicos.
  • Personas que requieren tratamientos como implantes, retirar caries que sufran, endodoncias, o precisan restaurar piezas dañadas por fracturas, desgastes, etc.
  • Pacientes que debido a enfermedades de las encías como infecciones o inflamaciones sus dientes se han ido desplazando.

Los especialistas aconsejan el inicio de un tratamiento de ortodoncia y la colocación de los brackets entre los nueve y trece años, puesto que a esta edad los niños ya tienen sus dientes definitivos y si existe algún problema de mala colocación su corrección ayuda a evitar futuras enfermedades bucales, además el hueso maxilar en un niño o adolescente en pleno crecimiento, puede variar de forma, tamaño o posición y así se puede intervenir de una forma más rápida y eficaz para frenar o aumentar el desarrollo de la parte que nos interese para conseguir un buen resultado final.

¿Cuáles son las causas principales que producen una mala alineación en los dientes?

De forma muy habitual nos encontramos con gente que posee una mala alineación en sus dientes y esto se puede deber a múltiples factores entre los que destacan los que a continuación os mencionamos:

  • En primer lugar, podemos señalar la genética, la herencia familiar determina que puedan aparecer problemas como el diastema, que es una separación entre los dientes generalmente entre los dos incisivos superiores y que puede estar originada por varias causas como pérdidas dentales o ausencia congénita o sea de nacimiento de uno o más dientes.
  • El hábito o costumbre prolongada de chupar el dedo o de utilizar el chupete, llegando a producir una maloclusión dental y alteraciones maxilofaciales con deformidad del paladar y protrusión de la arcada dentaria superior hacia adelante.
  • Una mala respiración por la nariz prolongada en el tiempo, que hace que el niño respire por la boca, causada por una inflamación o agradamiento de las amígdalas o de las vegetaciones. Esto puede llegar a producir un estrechamiento de las arcadas dentarias, puesto que al permanecer la boca abierta la lengua se mantiene en una posición baja, lo que ocasiona un apiñamiento de dientes y una tendencia a que los incisivos superiores se adelanten o se echen hacia fuera. Incluso puede producirse también mordidas cruzadas o abiertas, o que las encías lleguen a verse en exceso porque el niño, aunque cierre la boca sus labios permanecen abiertos.
  • Consumo de alimentos blandos, que merma el desarrollo normal de los dientes.