Las mejores profesiones para conocer famosos

No es extraño encontrar historias por Internet sobre gente que se ha encontrado con famosos de distinta índole en diversas situaciones: en la calle, en un parque, en la sala de espera del médico, en el hotel, en un restaurante e incluso mientras trabajan de chófer para una empresa de alquiler de coches de lujo.

Según Currar.de hay personas que escogen esta profesión (taxista o chófer) sólo para tener la posibilidad de conocer a famosos que puedan llegar a contratar sus servicios e incluso algunos llevan una libreta en la que guardan los autógrafos de los famosos que llevan de viajeros en el asiento de atrás. Pero seamos sinceros, eso de ser conductor profesional para conocer a famosos puede salirte bien una vez entre mil y es que no debe resultar tan sencillo como dicen eso de coincidir con alguien conocido en tu taxi. De hecho, para saber un poco más de todo esto antes de escribir este post, he tenido la cara dura de llamar por teléfono a la empresa madrileña Gestión del Taxi (por eso de que en Madrid debe ser la provincia española con más famosos por metro cuadrado de nuestro país) y tras hacer la pregunta y escuchar un silencio sepulcral porque no tenían claro de si estaba intentando gastarles una broma, me han contestado amablemente que eso es muy complicado y que, muchas veces, los famosos tienen chóferes privados y no van cogiendo taxis así porque sí.

De recepcionista se triunfa más

Tal vez, si tuviera que elegir una profesión para conocer famosos, intentaría ser la recepcionista de un hotel lujoso en una capital importante tipo Madrid o Barcelona. Yo creo que así habría más posibilidades que conduciendo un taxi pero para gustos los colores, o eso dicen. Tampoco es que yo vea muy normal elegir profesión en base a eso, pero hay gente tan loca que seguro que alguien lo ha pensado alguna vez, e incluso que lo ha puesto en práctica.

Si mi hijo viniera esta tarde diciéndome que quiere hacerse recepcionista de hotel para conocer famosos le daría un buen capón a ver si del golpe le bajaban las neuronas al cerebro. Otra cosa es que me diga que quiere estudiar comunicación, o imagen y sonido, o algo de eso porque, a las malas, cuando se le pasase la tontería tendría unos estudios, pero ¿recepcionista o taxista? Ni de coña vamos, ni de coña.

Una cosa muy diferente es que acabe trabajando de una de esas dos cosas porque es lo que le gusta o porque es lo que encuentra. En ese caso me parecería maravilloso, pero no por conocer famosos.

De todas maneras hay gente muy rara. Un día, en Internet, leí un artículo sobre un hombre que se dedicaba a perseguir a equipos de periodistas de diferentes canales de televisión para aparecer tras ellos cuando conectaban en directo con los informativos. Recuerdo que lo primero que pensé en ese momento es “¿Y de qué vive?”, porque dudo mucho que le paguen por eso así que no me cuadraba mucho el asunto. ¡Vete tú a saber! Lo mismo hasta recibía algún tipo de prestación del Estado y se entretenía intentando ser el friki más visto en televisión de toda la década. Igual hasta consigue entrar en el Libro Guiness de los Records. Nunca se sabe.

Pero yo pienso que todo es cuestión de suerte, y sino que se lo digan a la pareja que estaba haciéndose el típico reportaje fotográfico de bodas y se encontró con Tom Hanks, quien posó encantado para el recuerdo de la pareja.