Causar buena impresión es cuestión de imagen

Poco a poco va llegando el verano, el buen tiempo, la playa, las vacaciones, el biquini y la época de comenzar a cuidarnos más intensamente, puesto que en invierno con eso de ir tapadas siempre lo llevamos más relajadamente. Yo ya pedí cita para un tratamiento de vendas frías de adelgazamiento en uno de los mejores lugares de mi ciudad, el Centro QB de Marbella, especialistas en quiromasaje y bienestar, así como en tratamientos estéticos.

Las famosas sí que cuidan su imagen personal. A veces me resulta sorprendente ver el antes y el después de alguna, parecen dos personas totalmente distintas. No es solamente el gimnasio, el entrenador personal, las dietas, el pilates…, está claro que muchas de ellas han pasado por las clínicas de cirugía estética, como pueden ser Isabel Preysler, Elsa Pataky, Nicole Kidman,..

La imagen personal es nuestra primera tarjeta de presentación, lo que proyectamos en esos primeros instantes queda grabado en la retina de la persona o personas que nos están observando. Eso lo sabe muy bien la gente que vive de su imagen, como pueden ser modelos publicitarios, modelos de pasarela, gente del cine, y teatro, o incluso asiduos de revistas de corazón.

Nuestra autoestima también está muy ligada a nuestra imagen, pues es cómo nosotros nos vemos, cuanto más a gusto con nosotros mismos estemos, más confianza y seguridad proyectamos al exterior, por eso debemos cuidarla, ya que es muy importante en una presentación, en una entrevista de trabajo.

Aquí os dejamos algunos puntos que debéis cuidar para causar una buena impresión:

  • El vestuario. Piensa que hay que tener presente el lugar a dónde vais y lo que deseáis obtener. Recuerda que tu vestuario sea el adecuado para la ocasión, puesto que no es lo mismo vestirse para una entrevista de trabajo en el que el vestuario será más conveniente que sea actual pero formal, incluso un poco austero, para dar una imagen de seriedad y sobria, que vestirse para una fiesta de empresa o para un acto deportivo.
  • Cuida la higiene. Es muy obvio, pero los detalles son muy importantes, dicen mucho de nosotros, unas uñas mordidas, unos zapatos sucios, el pelo descolocado, ofrecen un aspecto desaliñado y descuidado. Evítalo.
  • El apretón de manos. Es el primer saludo entre dos personas, y hay estudios que indican que según la forma y el modo de apretar más o menos las manos indican el carácter de la persona.
  • El contacto visual. Es una forma de comunicación no verbal. Se inicia con la mirada frente a frente de dos personas. Mantén el contacto visual con la otra persona, pero sin que llegue a sentirse incómoda. Esto es importante para la persona que habla porque así su mensaje resulta más claro, más convincente, y al mismo tiempo también podrá saber si lo que está diciendo le interesa a la otra persona o no le está prestando atención. Hay culturas en las que mantener la mirada expresa una amenaza, una agresión.
  • La sonrisa. Es la mejor aliada en una conversación, en una entrevista, pues la gente sonriente resulta más atractiva. La sonrisa está directamente relacionada con la expresión de los ojos.
  • Cuida tu postura corporal. Pues si estas demasiado rígido dará la impresión de que estas incómodo, si te mueves demasiado parecerá que estas inquieto, incómodo.
  • La conversación. Si te acaban de presentar a alguien, interésate por él, pregúntale sobre sus aficiones, sus gustos, sus deportes favoritos, haz que se sienta cómodo, que te preocupas por él.

En resumen, ya conocéis la famosa frase del dramaturgo y novelista irlandés Oscar Wilde:  “No existe una segunda oportunidad para una primera impresión”.

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